Principios generales
Al analizar candidaturas Ashoka no emite ningún tipo de juicio de valor sobre las ideas o las personas, sino que se limita a contrastarlos con los criterios que definen el Emprendedor Social de Ashoka y a analizar el punto de desarrollo en el que se encuentra su idea para ver si esta idea, en manos de esta persona, y en este momento son susceptibles de formar parte de la Red Global. Ashoka no establece ningún tipo de requisitos previos ni de edad ni de logros académicos, ni cupo alguno en su proceso de selección; dado que no existe un límite, ni por país ni por campo de trabajo, los candidatos no compiten entre sí por el apoyo de Ashoka, sino que se trata de comprobar si cumplen o no con los criterios de selección. Toda persona que cumpla los criterios de selección puede ser la persona que Ashoka está buscando.
Ashoka tiene un especial interés por llegar a personas que provienen de sectores poco representados en posiciones de liderazgo. Sin embargo, dado que la calidad es la preocupación y norma principal de Ashoka, no existen cupos ni consideraciones especiales.
Ashoka ha definido algunos casos en los que un candidato potencial debe ser rechazado automáticamente. Son incompatibles con una posible elección o permanencia dentro de la organización, demostraciones de violencia, cualquier forma de discriminación, la ostentación de un puesto de responsabilidad en un partido político o un cargo público o la pertenencia a cualquier agrupación que abogue por la violencia, la discriminación o el totalitarianismo. Nuestra experiencia nos indica también que aquellos que actúan supeditados a un marco ideológico concreto no tienen la capacidad de escuchar todas las opiniones y, por ende, de generar cambios realistas verdaderamente innovadores.
Dado que la calidad (y por ende, la probabilidad de impacto) constituye nuestra prueba por excelencia, Ashoka sólo considera el aspecto financiero al final del proceso de selección. Proveemos apoyo financiero a aquellos candidatos que son seleccionados en el caso y en la medida en que necesiten nuestra ayuda para dedicarse por tiempo completo a desarrollar su idea. Si el candidato tiene una buena posición económica o no necesita un sueldo, Ashoka establecerá un estipendio simbólico: una rupia india por año. Por otra parte, si el Emprendedor Social seleccionado tuviera que cubrir necesidades extraordinarias para poder ir a trabajar, como por ejemplo la atención permanente y cuidado de una persona dependiente Ashoka podrá asumir ese tipo de gastos.
Ashoka establece los "estipendios" localmente, en relación con los baremos salariales del sector ciudadano de cada país. Hay que mencionar también de que el hecho de que un candidato necesite ayuda financiera no se tomará en consideración en su posible elección como Emprendedor Social.
La preocupación por la calidad es el valor normativo por excelencia de Ashoka. Queremos ser una asociación de Emprendedores Sociales destacados, de personas capaces de generar cambios importantes en favor de la comunidad. No nos interesa apoyar la fundación de una nueva escuela, pero sí ayudar por todos los medios a una persona que ponga en práctica una nueva forma de enseñar (una idea que pueda aplicarse más allá de la escuela donde se inició).
Ashoka no pretende ser una organización de grandes dimensiones. Deseamos ser una "familia" fuerte cuyos miembros se ayudan entre sí para que puedan soñar con confianza y plasmar sólidamente los grandes cambios que tanta falta hacen en el mundo.





